Una propuesta estratégica para el nuevo gobierno sobre la educación escolar.
Publicado el: 07-01-2026 por AulaActiva
¿Hacia una renovación de la estrategia de educación escolar en Chile?
Terminó el 2025 y la buena noticia en la educación escolar en Chile fue la recuperación de los niveles de asistencia, llegando al 88%, muy cerca de los promedios históricos anteriores al Covid-19. Esto afectó positivamente, como era de esperar, a los resultados de las pruebas estandarizadas, y las mejoras se concentraron fuertemente en los estudiantes de los Grupos Socioeconómicos (GSE) bajo y medio-bajo.
Superada la crisis de asistencia, debemos volver a concentrarnos en los problemas estructurales de la educación y ahora el 2026 lo marca el hito del cambio de gobierno. Desde AulaActiva nos atrevemos a plantearle a la nueva administración una propuesta estratégica, para enfocar el trabajo del Mineduc en relación a la transformación digital escolar y sobretodo, sus implicancias en el currículum y la formación docente.
El diagnóstico:
- En Chile, la Productividad Total de los Factores (PTF) ha permanecido estancada por más de una década, con proyecciones de crecimiento casi nulas para este ciclo. No es un problema coyuntural, sino una incapacidad estructural para generar valor agregado. Estamos atrapados en una "trampa de ingresos medios" que solo se puede romper mediante una reingeniería profunda de nuestra formación de capital humano.
- El déficit de profesionales en el sector de Tecnologías de la Información (TI) en Chile ha alcanzado niveles críticos. Las estimaciones sugieren una brecha que podría ascender a cientos de miles de puestos de trabajo sin cubrir este 2026.
- La propuesta curricular del 2024 de Tecnología e Innovación del Mineduc prioriza un enfoque sociotécnico sofisticado, pero carece de profundidad técnica operativa, omitiendo la programación y el pensamiento computacional como disciplinas troncales obligatorias, y en consecuencia, continuarán egresando estudiantes sin un mandato universal de entendimiento y dominio en la Industria 4.0.
- La EMTP sufre una brecha crítica de actualización ante la Industria 4.0. Enseñar tecnologías heredadas y la falta de formación docente concurrente provocan que la inversión en equipamiento avanzado sea subutilizada, manteniendo la desconexión estructural con la realidad productiva.
- Chile enfrenta una "doble crisis" docente: escasez crítica de profesores técnicos y una brecha de competencias por formación pre-digital. La formación inicial prioriza el uso pedagógico de TIC sobre la enseñanza disciplinar de la computación, y la capacitación continua actual es insuficiente.
La experiencia de otros países:
Las naciones líderes en innovación han resuelto la integración de la Industria 4.0 mediante visiones de país que trascienden el aula. Estonia destaca por su programa ProgeTiger, que integra robótica e ingeniería desde los cinco años para que los estudiantes dejen de ser consumidores y se conviertan en creadores tecnológicos. En la misma línea, Singapur y Corea del Sur han institucionalizado el rigor técnico: mientras Singapur conecta el software con un enfoque sistémico obligatorio, Corea ha duplicado las horas lectivas de codificación y capacitado a 60.000 docentes para asegurar un despliegue nacional masivo hacia 2025.
Por otro lado, Alemania y Australia ofrecen modelos estructurales para evitar la obsolescencia educativa y el rezago tecnológico. El sistema dual alemán (VET 4.0) permite que los aprendices se formen directamente en fábricas con sistemas ciberfísicos reales, resolviendo el problema del equipamiento escolar desfasado. Simultáneamente, Australia ha establecido las Tecnologías Digitales como un tronco curricular obligatorio desde el primer año de escolaridad, priorizando el desarrollo del pensamiento computacional y la implementación de algoritmos por sobre el simple uso de herramientas digitales.
La estrategia propuesta:
Lo planteamos en 3 ejes: currículum, formación docente y experiencia dual, cada uno con 2 propuestas específicas.
Eje 1: Curriculum.
Propuesta 1: Se debe separar la actual asignatura de Tecnología en dos vertientes o redefinirla radicalmente. Siguiendo el modelo australiano, Chile debe implementar una asignatura obligatoria de "Pensamiento Computacional y Programación" desde 1° Básico hasta 2° Medio.
- Ciclo 1° a 4° Básico: Programación desconectada y bloques (Scratch). Foco en lógica.
- Ciclo 5° a 8° Básico: Introducción a la programación textual (Python) y robótica básica.
- Ciclo I° a II° Medio: Proyectos de Ciencia de Datos, IA básica, desarrollo web y diseño y fabricación digital.
Esto requiere garantizar horas lectivas que no puedan ser canibalizadas por reforzamientos de Lenguaje o Matemáticas.
Propuesta 2: Currículum ágil para la EMTP.
El proceso de actualización de especialidades TP debe flexibilizarse. Se propone un modelo de "Núcleo + Satélite":
- Núcleo: 60% del currículum fijo (fundamentos que no cambian rápido).
- Satélite: 40% del currículum revisable anualmente mediante decretos simplificados, incorporando micro-certificaciones de la industria (AWS, Google, Cisco, Microsoft) como válidas para la promoción escolar. Esto permite que un estudiante de "Programación" salga certificado en Cloud Computing o Ciberseguridad, aumentando su empleabilidad inmediata.
Eje 2: Formación docente.
Propuesta 3: Programa de Habilitación Pedagógica "Talento STEM al Aula".
Dado que las facultades de educación tardarán años en generar nuevos profesores de informática, se debe crear una vía rápida (lateral entry) para atraer ingenieros, programadores y técnicos de nivel superior a la docencia. Esto se logra con becas de mantención y arancel para programas de habilitación pedagógica de 1 año e incentivos salariales (Asignación de Especialidad Crítica) para retener a estos profesionales en el sistema escolar, compitiendo parcialmente con los sueldos de la industria.
Propuesta 4: Mención Obligatoria en FID.
Exigir a las universidades acreditadas que las carreras de Pedagogía en Educación Básica incluyan una mención o minor obligatorio en Pensamiento Computacional, no solo en uso de TIC. El docente del siglo XXI debe saber programar al nivel que se espera de sus estudiantes.
Eje 3: Experiencia dual.
Propuesta 5: Ley de Formación Dual 2.0.
Chile debe transitar desde la "alternancia" como excepción hacia la dualidad como norma en las especialidades industriales y tecnológicas. Proponemos revisar los incentivos tributarios para empresas que reciban aprendices, más allá de la franquicia SENCE actual, haciéndolos más robustos y atractivos.
Creación de "Hubs Tecnológicos Comunales": Dado que es ineficiente equipar cada liceo con brazos robóticos industriales, el Estado (a través de Gobiernos Regionales) debe financiar centros tecnológicos de alto estándar compartidos por varios liceos de una comuna o provincia, donde los estudiantes asistan a sus clases prácticas.
Propuesta 6: Articulación Talento Digital - Educación Formal.
Utilizar la exitosa metodología de bootcamps de "Talento Digital para Chile" para ofrecer módulos intensivos dentro de los liceos TP durante 3° y 4° medio. Los egresados deberían poder convalidar estos módulos en Centros de Formación Técnica (CFT) estatales, acortando sus carreras de educación superior y acelerando su entrada al mercado laboral.
Conclusión:
La incorporación del aprendizaje técnico de la Industria 4.0 en el currículum chileno no es un ejercicio de actualización administrativa, sino una operación de rescate del futuro económico del país. La evidencia es lapidaria: sin un cambio en la calidad del capital humano, el estancamiento productivo será permanente.
Los casos de Estonia, Singapur y Corea demuestran que es posible transformar el sistema educativo en una década si existe voluntad política y coherencia estratégica. Chile tiene la oportunidad de liderar esta transformación en América Latina, aprovechando su infraestructura digital y su institucionalidad. Sin embargo, esto requiere abandonar el gradualismo. La velocidad del cambio tecnológico exige que la programación sea la nueva alfabetización, que el docente sea un mentor técnico competente y que la escuela y la industria derriben los muros que las separan. Solo así se podrá convertir la amenaza de la obsolescencia en la promesa del desarrollo.